El ácido úrico: mitos y realidades

Casi todo el mundo conoce los detestables efectos del ácido úrico cuando se sobrepasan los valores normales, produciendo hiperuricemia y manifestándose en una de las enfermedades más peculiares que se conocen: la gota.

Para todos aquellos que no estén familiarizados con esta patología, se caracteriza por un dolor artrítico consecuencia de la cristalización del exceso de ácido úrico. Estos cristales se depositan alrededor de las articulaciones de las extremidades, habitualmente en el dedo gordo del pie, provocando que la articulación se hinche y resulte inflamada. Estos cristales al ser ácidos el dolor que provoca se asemeja al de una quemadura, provocando un dolor bastante desagradable.

Aquellas personas que corren alto riesgo de padecerla, se les aconseja que tengan una dieta baja en purinas, ya que el ácido úrico es un componente de desecho que se genera en la degradación de este compuesto. Debido a esto, suele asociarse alimentos como el marisco, el pescado azul y la carne roja a los efectos de esta enfermedad, pero no debemos olvidarnos que esto sólo ocurre cuando nuestros niveles de ácido úrico son muy elevados.

Hoy queremos destacar los beneficios del ácido úrico que puede tener en nuestro organismo, si se mantienen los valores recomendables, gracias a su capacidad antioxidante.

Los antioxidantes, para todos aquellos que lo desconozcan, tienen la capacidad de prevenir o retardar la oxidación, contrarrestando los efectos nocivos de los radicales libres, causantes del envejecimiento y algunas otras enfermedades. El ácido úrico, en su caso, es un antioxidante endógeno (producido por nuestro propio organismo) que tiene la particularidad de encontrarse tanto dentro como fuera de las células, ampliando su espectro de actuación frente otros antioxidantes, como la vitamina C o E.

Un estudio realizado por el Hospital Clínico de Barcelona y del Instituto de Investigaciones Biomédicas ha probado los efectos neuroprotectores del ácido úrico, ayudando en el pronóstico de casos de infarto cerebral. Cuando el organismo se somete al estrés oxidativo causado por problemas cardiovasculares, el ácido úrico puede llegar a contrarrestar hasta un 12% los efectos de los radicales libres en el cerebro.

Por otro lado, investigadores del Instituto MassGeneral para Enfermedades Neurodegenerativas y de la Escuela de Salud Pública de Harvard, examinando los datos de un estudio anterior realizado con pacientes diagnosticados con Parkinson, encontraron que aquellos pacientes con niveles más altos de ácido úrico tenían una progresión mucho más lenta de la enfermedad.

Con esta información no pretendemos fomentar el consumo de ácido úrico, pero sí hacer hincapié en sus virtudes muy poco conocidas.

Para todos aquellos que sufran de hiperuricemia, unos consejillos:

  • Desayunar bien todos los días
  • Evitar el alcohol, sobre todo la cerveza, y las vísceras
  • Aumentar el consumo de frutos secos y algas
  • No comer más de una pieza de fruta al día
  • Y como no, reducir el consumo de carnes rojas, pescado azul y marisco
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One comment on “El ácido úrico: mitos y realidades

  1. Muy interesante el artículo, yo creia que el ácido úrico solo p`roducia problemas pero veo que lo importante es no dejarlo que se aumente demasiado

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